Bienvenido a casa.

James Brock solía tener una compañía de construcción hasta que en 1996 aceptó un trabajo de inspección de edificaciones. Se dio cuenta que “era mucho más fácil decirle a un cliente que el baño estaba dañado, a ser la persona que tenía que arreglarlo”. Fue entonces cuando Brock comenzó su negocio Boston Home Inspectors, y desde entonces se dedicó a realizar inspecciones de tiempo completo. Brock revisa los elementos estructurales de un edificio en venta para ayudarle a los compradores a saber exactamente en qué condición está su nuevo hogar.

Un negocio chapado a la antigua

Brock ya aceptaba tarjetas de crédito mucho antes de que Square existiera. Brock tenía contratos con un banco mercantil y una compañía de procesamiento. Los estados de cuenta que le enviaban eran confusos porque tenían comisiones ocultas y nunca aceptaban la responsabilidad por los problemas que surgieran. “No hay nada más frustrante como propietario de un negocio pequeño como cuando hay un problema y las compañías se apuntan el dedo”.

“Algunas veces, me dejaban en espera casi dos horas y media entre las tres o cuatro personas que me atendían. Ese tiempo lo podría haber utilizado para trabajar o pasar más tiempo con mi familia”. Aunque Brock estaba frustrado y harto, no tenía otra alternativa. Hasta que descubrió Square.

La Atención al Cliente de Square fue exactamente lo que Brock estaba buscando. “Con Square, solo he tenido que llamar una vez. Una persona me pidió que le explicara el problema y me regresó la llamada en 24 horas con la solución. Desde entonces, no he tenido ningún problema con Square. Todo ha salido bien, no ha habido ningún problema”.

Aceptar pagos es fácil.

Como trabajador y propietario único, solicitar un pago al final de una inspección era complicado para Brock. Nadie carga dinero en efectivo, y “la generación de jóvenes ni siquiera tiene chequeras”. Con Square, la solución fue sencilla porque Brock solo tiene que sacar el lector, conectarlo a su iPad, deslizar la tarjeta del cliente y el recibo se envía por correo electrónico inmediatamente. “Me encanta el lector. Es tecnología de punta y me encanta presumirla”.

Tiempo y dinero aprovechado

Lo que más le gusta a Brock es que no tiene que aceptar cheques ni preocuparse de que reboten o perder tiempo en el banco. Aun cuando acepta un cheque, tiene que esperar a que se deposite, y a veces hay que esperar más de una semana para recibir el dinero. “Square le soluciona todo eso al propietario de negocios. Entre las comisiones de procesamiento y el tiempo ganado, he ahorrado al menos $1,000 al mes con Square”.

La experiencia que Brock ha tenido con Square ha sido sencilla y directa. “Es un proceso muy agradable. A los clientes les impresiona lo rápido que sucede la transacción. Además, el dinero se deposita a mi cuenta inmediatamente”.

Con Facturas Square es aún más sencillo.

Otra de las complejidades que Brock enfrentó antes de saber de Square eran las facturas. Aunque les enviaba correos a sus clientes solicitándoles el número de tarjeta de crédito, los clientes no querían enviar su información en un mensaje. “A veces, se equivocan cuando te dan los números por teléfono. Es un proceso. Es como tener una lista de quehaceres”.

Con Square, Brock puede enviar facturas desde la app de Square en su iPad. “Solo corto y pego la dirección de correo electrónico del cliente, les envío una factura y ya. No tengo que preocuparme por tener que ir a la oficina y seguir trabajando”.

100% confiable

Después de superar los obstáculos con otros servicios para pequeñas empresas, Brock encontró en Square justo lo que necesitaba: un socio confiable y del que nunca se decepcionará.

“Square me protege cuando se trata de recuperar mi dinero. Además, no tengo que andar checándolos. Nunca me he tenido que preocupar y, por eso, Square es mi preferido. Sé que su producto y su sitio web funcionan. Sé que mis clientes estarán contentos”.

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